personal · salud

Encefalitis, cuidados intensivos y ver de cerquita un final

Sí, hacía ya un tiempo me venía sintiendo mal, muchos mareos, vértigos…lo relacioné al estrés típico de una mamá de dos que trabaja y que medio limpia su casa.

Después vinieron los dolores en el cuello…nada, lo relacioné con una antigua lesión, pedí cita con el primer traumatólogo que me encontré y sin siquiera tocarme me dijo “te pones collarín y descanso médico dos semanas”. Qué feliz que salí! Dos semanas de descanso…parcial, igual tenía que cocinar, lavar ropa, y cargar con dos niños y sus maletas hacia un taxi que nos llevara a la guardería, regresarme caminando (el dinero es escaso) y revertir el proceso en la tarde, de ahí al parque, cena, limpiarlos y a dormir.

Obvio,  el dolor no se iba, el cuello lo tenía parcialmente doblado hacia un lado ya que mantenerlo hacia al frente simplemente era un imposible. Mis dedos comenzaron un día a adormecerse, le eché la culpa a la contracción muscular, el hormigueo pasó a todo el brazo, las piernas, hasta el estómago…me cayeron un par de lágrimas, estaba asustada.

Recuerdo que en algún momento comencé a tener los tics en el cuello, movimientos involuntarios a veces muy violentos que hacían tronar mis vértebras y causarme más dolor. Mi mamá y mi pareja me llevaron a distintos neurólogos. Recuerdo estar en la sala de espera de la segunda clínica, atestada de gente, con un calor de más de 30 grados, sentir mucha presión en la cabeza, mis movimientos aumentaron, alguien me agarró de la cabeza, veía moverse mis brazos, otra persona dio una alarma, enfermeras corriendo y yo me desperté en una habitación.

Conmigo estaban amigos, familiares, mis hijos…Cero movimientos y mucha felicidad. No recuerdo cuántos días me quedé en ese cuarto, pero sí el momento en el que me sacaron. Una enfermera me trajo mi bandeja de comida, yo bromeando y conversando empecé a comer, y mi cuello empezó otra vez a hacer lo que quiso, brazos, piernas, yo gritaba, el dolor era insoportable, mi cabeza iba de un lado a otro sin control, sentía las vértebras tronar cada vez más fuertes y otra vez enfermeras pero esta vez con un kit de resucitacion…

Desperté,  pero en otro espacio, cuidados intensivos, mis manos llenas de vías, mi mamá, tíos, primos, afuera, mirándome. La verdad es que ahí ya no sentía nada, no recuerdo mucho. Recuerdo una punción lumbar, un catéter y muchos momentos muy incómodos. Me cuentan que me tuvieron que amarrar porque les decía que me dejaran en paz y me levantaba a limpiar mi casa; que hablé mil y una incongruencias, que me intentaron echar agua bendita pero yo temía quemarme con ella, que muchos me visitaron y pasaron a hablarme pero no recuerdo nada de lo hablado…
Por fin, un médico se dio cuenta de que no era SOLO una crisis nerviosa (fue lo que pensaron todo el rato, me llenaban por las puras de diazepam y clonazepam), que había que administrar antibióticos y corticoides, y sólo ahí, sólo en ese momento, se acabaron los movimientos. Pasé cuatro días en ese cuarto verde, sin celular, sin tele, con ventanas en vez de puertas y paredes y el tiempo pasó como si nada, como si en realidad las horas solo fuesen segundos.

Otra vez a una habitación, nada de visitas de hijos por 10 días, les lloré todas las noches…Pruebas y más pruebas. Y siempre amigos y familiares y ahora mucha tele, celular, laptop, duchas…El médico me preguntó, quieres el alta o te quieres quedar? Me faltaron pies para salir, agradecí a todas las enfermeras, al doctor por salvarme y, bien acompañada, salí otra vez al mundo, y lo aprecié más y vi de otra manera el tiempo y las cosas, y todo lo que debo cambiar…

Mis movimientos siguen ahí, de vez en cuando pasan a saludar, las corticoides me han engordado, mi dolor de cuello y adormecimiento siguen, y será un proceso lento, pero nada importa. Mientras escribo esto, mi hijo mayor está dormido abrazado a mi, con su pijama de IronMan. Y, por ellos, yo tendré que ser una mamá de hierro.

One thought on “Encefalitis, cuidados intensivos y ver de cerquita un final

  1. You’re already an Iron Mother¡ … the way you count this and the end made me cry… please keep that strength..

Comments are closed.